viernes, 1 de octubre de 2010

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Si no aceptamos que el culto frenético que reciben los Beatles se trate de alguna especie de parafilia no es porque no lo sea, sino porque los psicólogos nos tienen hartos con su creación de enfermedades para cada cosa que hagamos.

1 comentario:

Matías dijo...

a mi me sorprende que la iglesia no haya usado su imagen para ensanchar sus filas...