martes, 27 de julio de 2010

362

A veces después de considerar asombrosas algunas manifestaciones verbales, tanto de la cotidianidad como de movimientos calculados en las artes o las ciencias, me asalta la idea de que quienes reniegan del lenguaje son como carpinteros que quieren clavar martillos con un hacha en una plancha de hierro.

2 comentarios:

V a v o dijo...

Confieso, por ver si salvo mi alma también, que aveces reniego del lenguaje. Pero eso es cuando por deficiencias mias no logro hacerlo servirme como me place. Todo un tirano.

franco dijo...

Pues claro! Volviendo a los diccionarios, traigo cita del Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce:
Egoísta, s. Persona de mal gusto, que se interesa más en sí mismo que en mí.
:P